Antonio trabajaba de product manager assistant en una startup muy cool. El martes a primera hora tuvo un pequeño meeting con sus partners para darle caña a un nuevo branding. Necesitaban un nuevo approach, un punch para lograr el engagement del cliente. El briefing se basaba en los productos más trendy para lograr un win win de empresa y cliente. Tras un primer brainstorming, Antonio y sus partners hicieron un pequeño break para tomar un brunch. Después hubo un shooting para testear la imagen de marca. Tras una amazing pero larga jornada, Antonio acabó de enviar un par de emails:


«Aquí tienes el resumen del meeting de hoy. Tenemos un par de issues pero el networking ha funcionado. Dime algo asap, please. Yo termino mañana el planning semanal. Work in progress!»

Y cerró el portátil. De camino a casa, se detuvo en un bar para hacer un pequeño afterwork de desconexión.


Antonio entró en el establecimiento, se sentó en la barra y pidió:
-¡Manolooo! ¡Ponme unos torreznos, hombreeh! ¡Y pa’ bebeh, un vinicoooooh!

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando, estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies