LOS PORQUÉS (ELIGE TÚ EL FINAL)

LOS PORQUÉS (ELIGE TÚ EL FINAL)

Ana y Pablo se conocieron en junio de 2003 en una barbacoa en casa de Marta, que era amiga de ambos, pero nunca los había presentado. La de citas fallidas de Tinder que se hubieran ahorrado ambos.
Desde el primer momento en que se vieron, se gustaron. Primero, obviamente, por lo que entra por los ojos; después, a medida que entablaron conversación, por sus gustos semejantes.
Pero antes de seguir hablando de Anapablo, es mejor que les conozcamos un poco.
Pablo era de aquellos seres denominados «bellísima persona»: amable, servicial, educado, puntual y con un corazón enorme. Tanto, que el novio de Marta, la amiga en común, llevaba un riñón de Pablo, que se lo había donado por el cariño que tenía a la pareja.
Ana era la versión femenina de Pablo. Pese a trabajar muchas horas como maestra, dedicaba buena parte de su tiempo libre a visitar a niños enfermos y discapacitados y a amenizar sus tardes cantándoles canciones disfrazada de payaso.

La barbacoa de aquel día en que se conocieron fue tan fructífera para ambos, que nos plantamos en 2009 con boda, dos hijos, Pau y Arlet, y una vida perfecta (sin una sola discusión).

Pero a mediados de año, las cosas entre la pareja empiezan a dejar de ir bien. Ana se muestra cada vez más distante y fría con Pablo, ya no tiene ganas de salir a cenar con él, ni de viajar, ni de… nada.
Pablo le pide a Ana que se sienten a hablar.
A continuación, tras haber conocido a esta pareja tan maja, su destino solo queda en manos del lector, que deberá escoger una de las cuatro opciones que se plantean en cada pregunta. Si el lector falla, uno de los dos miembros de la pareja morirá fulminantemente. Y no queremos eso, ¿a que no?
Así que muy atentos.
Las soluciones, después de las opciones (si hacéis trampa, no aprenderéis).
1-Pablo cita a Ana para tener una conversación sobre lo suyo.
Lo primero que le pregunta es: «¿
A)Por qué 
B)Porque
C)Porqué
D)Por que
…estás tan rara de un tiempo a esta parte? ¿Qué te está pasando, Ana?»
Solución:
A)Correcta. Sigue leyendo.
B)A Pablo le cae un rayo y muere.
C)A Ana le cae un rayo y muere.
D)Ana se atraganta con el hueso de una oliva y muere.
2-Ana le responde: «Si quieres saber el 

A)Por qué 
B)Porque
C)Porqué
D)Por que

…, el motivo de mi distanciamiento, te lo contaré».
Solución:
A)Ana tropieza con el cable del teléfono, se cae y se golpea en la sien con una mesita. Muere en el acto.
B)Pablo tropieza con el cable del teléfono, se cae y se golpea en la sien con una mesita. Muere en el acto.
C)Correcta. Sigue leyendo.
D)Ana resbala con una canica de Pau, se cae y se golpea en la sien con una mesita. Muere en el acto.
3-Ana prosigue: «El motivo

A)Por qué 
B)Porque
C)Porqué
D)Por que


…, por el cual estoy así es el siguiente:…».
Solución:
A)Pablo se muerde la lengua de los nervios, se desangra y muere. 
B)Ana se muerde la lengua de los nervios, se desangra y muere. 
C)Pablo comienza a vomitar y muere. No sabía que era alérgico al aguacate, que comió a mediodía en la ensalada.
D)Correcta. Sigue leyendo.
4-Ana dice: «Si estoy así de distante es…

A)Por qué 
B)Porque
C)Porqué
D)Por que

… somos demasiado perfectos en todo y me he aburrido.
Solución:
A)Ana toca el teléfono móvil, que se está cargando, con la mano mojada, se electrocuta y muere. 
B)Correcta. Sigue leyendo.
C)Pablo toca el teléfono móvil, que se está cargando, con la mano mojada, se electrocuta y muere.
D)Se levanta una tormenta. A Pablo le cae un rayo y muere en el acto.
… Te sugiero que te dejes la ropa sudada por el suelo cuando vuelvas de correr para así tener un motivo de discusión», dice Ana.
Y como Pablo tenía tanta empatía, hizo caso a Ana. Comenzó a dejar su ropa sudada por el comedor de vez en cuando, empezaron a discutir y así tuvieron un aliciente en su relación para reconciliarse cada vez, si cabe, con más amor.
El curioso caso de ‘en serio’, ‘o sea’ y ‘a veces’

El curioso caso de ‘en serio’, ‘o sea’ y ‘a veces’

De toda la vida, ‘en serio’, ‘o sea’ y ‘a veces’ se habían escrito en dos palabras. Serio, sea y veces estaban encantadas de sus acompañantes porque estaban ahí cuando los necesitaban, pero sin atosigar.

De repente, un día de mayo de 2014, serio, sea y veces, que dormían en el mismo pabellón donde estaban las perífrasis verbales y las palabras compuestas, se despertaron con una pesadez inusual, como si hubieran engordado varios quilos durante la noche.

Serio retiró el edredón bajo el que reposaba su ligero cuerpo para ver qué le sucedía y casi le da un ataque a su corazón de palabra cuando vio que tenía a la preposición ‘en’ enganchada a la ‘s’ como una lapa.

Lo mismo les sucedió a sus compañeras sea y veces, que, por mucho que intentaron patear o despegarse de sus acompañantes ‘o’ y ‘a’, no lo consiguieron.

Entonces, las preposiciones ‘a’ y ‘en’ y la conjunción ‘o’ les gritaron que parasen, que ellas no tenían la culpa de lo sucedido y que aquello tenía una explicación:

«Antes de la aparición de las redes sociales, había muchos humanos que nos pronunciaban en voz alta sin saber en realidad cómo nos escribíamos. Pero con las redes, resulta que todo se hace visible porque queda escrito. Y si el algoritmo lo detecta muchas veces en el mundo virtual, pues lo cambia en el mundo real», explicaron los tres al unísono.

«¿Nos estáis diciendo que os vais a quedar pegadas a nosotros para siempre? ¿Que ya no hay marcha atrás?», respondieron las palabras grandes nerviosísimas.

«Solo existe una marcha atrás, pero no es fácil: que los humanos vuelvan a escribirnos correctamente y muchas, muchas veces, en Facebook, Instagram y Twitter. Solo así, el algoritmo podrá devolvernos a nuestra forma correcta inicial. Pero si esto no se resuelve antes de tres meses, nos quedaremos con esta nueva forma por los siglos de los siglos».

Así, serio, sea y veces hicieron un llamamiento en las redes sociales para que los humanos las volviesen a escribir correctamente cuanto antes.

«Queda un mes para lograr el reto, así que todavía estáis a tiempo de colaborar para que estas tres expresiones recuperen su forma correcta. Solo tenéis que pensar un poquito con la cabeza en lo que queréis decir antes de escribirlas en vuestras redes sociales y, con algo de suerte, lo lograremos».

Firmado: serio, sea y veces.

LO QUE PASÓ POR NO TILDAR LAS MAYÚSCULAS

Un jueves de no hace mucho, en un magacín televisivo de esos que se emiten por las mañanas, empezaron a narrar un triste, a la vez que horroroso suceso acaecido en un pequeño pueblo del sur.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Al parecer, un hombre había quitado la vida presuntamente (porque, hasta que no se demuestre lo contrario, siempre es presuntamente), a su cuñado y a su jefe por causas que aún se desconocían.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

La presentadora dio paso a la reportera, que se había trasladado al lugar de los hechos para entrevistar a los familiares y vecinos cercanos al suceso.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Al minuto de la conexión, apareció en pantalla la siguiente inscripción:⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

«ASESINO A SU CUÑADO Y TAMBIEN MATO A SU JEFE»⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Debajo del texto, se facilitaba un teléfono para los telespectadores que pudieran aportar algún testimonio relevante al caso:⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

900 532 347 y dos números más.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Como el rótulo, insistimos, decía lo siguiente:⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

«ASESINO A SU CUÑADO Y TAMBIEN MATO A SU JEFE»,⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

el programa de televisión batió el récord de llamadas de espectadores que quisieron contratar los servicios del sicario que parecía que se anunciaba.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Que levante la mano el que, en alguna ocasión, no haya querido cargarse a su jefe o al gañán de su cuñado.

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